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1Mayo/2008
Una escapada a casa aprovechando el puente, un rápido vistazo al litoral mientras salgo del aeropuerto y un telefonazo oportuno bastaron para ponerme nervioso. Llegar a casa, lo justo para dar cuatro saludos y salir corriendo para la playa. 20 minutos más tarde las ya estoy cambiado y preparando la cámara. Porque a veces, la vida puede ser maravillosa. "

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