Las consecuencias del consumo excesivo de aceite

Tener una salud perfecta no es un accidente. El 70% de nuestra salud depende de nuestra dieta. Una dieta demasiado grasa, es decir, demasiado rica en aceite o productos grasos, tiene enormes consecuencias para el cuerpo humano. ¿Cuáles son las consecuencias del consumo excesivo de aceite?

Un exceso de aceite abre la puerta a ciertas enfermedades

Las grasas también son alimentos potentes, incluso aportan más calorías que las proteínas y los hidratos de carbono. Sin embargo, la digestión de las grasas no es fácil. A diferencia de la digestión de los hidratos de carbono y las proteínas, que se inicia en la boca y el estómago respectivamente, la digestión de las grasas comienza en el intestino delgado. Debido a su dificultad para mezclarse con el agua, la grasa es difícil de digerir, especialmente si se consume en exceso.

El consumo excesivo de aceite o alimentos grasos puede abrir la puerta a ciertas enfermedades. La grasa consumida se almacena en el tejido adiposo en forma de grasa. Sin embargo, una buena cantidad de la grasa consumida entra en el torrente sanguíneo. La cantidad de grasa que entra en el torrente sanguíneo puede reducir el lumen de los vasos sanguíneos (arterias, venas y capilares). Esto conduce a enfermedades cardiovasculares, presión arterial alta y aumento de los niveles de esteroles en el cuerpo.

El exceso de aceite perturba el estado de ánimo y provoca alergias

Los estudios realizados por los científicos han demostrado que el consumo excesivo de aceite actúa sobre los circuitos del sistema nervioso implicados en los trastornos del estado de ánimo. Si consume demasiado aceite, puede tener un impacto psicológico en tu salud. Así que puede tener reacciones fuera de lo normal.

Algunas personas son muy alérgicas al aceite. Un consumo un poco exagerado de aceite provocaría alergias en muchas personas. Por ejemplo, algunas personas estornudan mucho después de ingerir una comida aceitosa o otras se sienten cansadas o completamente agotadas.

El aceite no es malo en sí mismo, pero hay que moderar su consumo y saber elegir los tipos de aceite que hay que consumir. Porque la salud no tiene precio y hay que hacer todo lo posible por preservarla.